
Érase una vez una princesa olvidada, perdida en un libro, en una hoja del cuaderno que prometiste llenar de escritos, que no sabe en qué día vive, de qué país estuvo a punto de ser reina, qué galante caballero se presentó en un caballo blanco a robarle el corazón y teñir el cielo de rojo y consiguió que no dejara de llover y la hizo esconderse entre tus manos. En forma de cuento interminable que nunca sabe por dónde empezar.




2 comments
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Febrero 10, 2008 a 12:48 pm
thebrainstorming
Quiero encontrar a mi príncipe azul…
Creo que lo he visto pasear por las aceras de Madrid.
Le espío desde mi castillo… Le veo irse a trabajar montado en su corcel blanco.
Viste uniforme de gala, de azul tristeza y verde oliva.
Me parece que es él, porque tiene ojos de querer besarme.
Quiero encontrar a mi príncipe azul… o que me encuentre.
Besos estrellados, Li
Febrero 20, 2008 a 12:51 pm
esthermartin
Li, los principes azules no existen. Deja tu castillo, baja a la calle y disfruta de uno de carne y hueso.